John ColtraneA la hora de grabar un disco, suele suceder que se hagan varias tomas de algún instrumento en particular o de la banda en su conjunto. En el mundo del jazz, pese a que la improvisación forme parte de la esencia del género, las cosas no cambian demasiado.

Precisamente, este trabajo de registrar varias veces alguna canción o fragmento de ella es el que permite garantizar que -a la hora de lanzar el álbum a la calle- sea el mejor material, es decir, el de más calidad.

Esto fue lo que sucedió con Ascension, el disco que John Coltrane grabó para Impulse Records, aunque con una particularidad: la edición que vio la luz en marzo de 1966 no era la que había elegido el saxofonista.

Así se puede apreciar en el libro “El sello que Coltrane impulsó. Impulse Records: la historia” de Ashley Kahn. En efecto, según cuenta el productor Bob Thiele, de las dos tomas que se registraron en aquel momentos, salió al mercado la equivocada.

“Envié las dos tomas a Coltrane para las escuchara. No recuerdo cuál eligió, pero por un error saqué la otra”, aseguró Thiele en una entrevista. Este fue el motivo por el que comenzó a circular una segunda edición que tenía algunos cambios.

Así lo contó el productor: “Una vez agotada la primera tirada, cambié la cinta matriz por la otra toma, la que John había elegido originalmente, y puse la inscripción ‘Edición 2’ en el interior del vinilo, donde acaba el último surco… así que en realidad hay dos versiones de Ascension circulando por ahí”.

Las diferencias son sutiles. En la primera tirada, el material incluía un sólo del baterista Elvin Jones que luego fue eliminada. Pese a ello, el disco “definitivo” tiene una duración mayor al “original”, con una diferencia de apenas dos minutos.

Otro de los aspectos que fueron modificados fue el orden de los solos. En efecto, mientras en la primera edición la participación del saxofonista Archie Shepp sale antes que la de su par John Tchicai, en la segunda edición se invierte.

Más allá de eso, lo importante es que el material fue reconocido como uno de los grandes discos de Coltrane. El mismo John sabía que había logrado grabar un álbum que iba a dar mucho para hablar y que dejó en evidencia en una entrevista radial, cuando dijo entre sonrisas: “Tiene algo que me gusta”.

Desde la formación -compuesta por el cuarteto con Jones, McCoy Tyner (piano) y Jimmy Garrison (bajo), al que se añadió dos trompetistas (Freddie Hubbard y Dewey Johnson), cuatro saxofonistas (Shepp, Tchicai, Marion Brown y Pharoah Sanders) y un contrabajista más (Art Davis)- hasta lo que se puede escuchar, Ascencion generó un verdadero revuelo.

Lo que queda claro es que, sin importar si se trata de la edición 1 o la 2, el disco (ya sea en vinilo, CD o DVD) no puede faltar en el escaparate de quienes disfrutan del buen jazz. De es que Coltrane sabía hacer muy bien.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com