Del jazz a la fusión, que da nacimiento a un disco que se diferencia de los demás y que obtiene en 2015 un Premio Gardel (al mejor Álbum Fusión – Instrumental – World Music). ¿Qué más se puede hacer? Como el Ave Fénix, reinventarse. Nacer una vez más. Esa fue la premisa de Esteban Sehinkman y su Pájaro de Fuego.

Tras la consagración de “La rueda de la fortuna”, el pianista y compositor se puso un objetivo: lanzar el siguiente material con algo inédito y diferente. Reorganizó al grupo, invitó a viejos conocidos y convocó a la cantante Mariana Bianchini para “Universo Invertido”, su nueva propuesta.

Con la música de Sehinkman, las composiciones de Bianchini y el excepcional acompañamiento de Daniel “Pipi” Piazzolla (batería), Mariano Sívori (bajo eléctrico) y Lucio Balduini (guitarra), el álbum trae una interesante confluencia de sonidos, melodías y ritmos.

En una entrevista exclusiva con Animales del Jazz, Sehinkman dio detalles sobre el flamante disco, sus ideas a la hora de (re)formar la agrupación y de los próximos pasos que se vienen (presentación oficial en la Sala Argentina del CCK el 31 de mayo a las 19 horas).

Hubo modificaciones en la formación de Pájaro de Fuego. A excepción del Pipi, los otros integrantes son nuevos. ¿A qué se debieron los cambios?
En realidad tanto Mariano Sivori como Lucio Balduini ya habían tocado con la formación anterior de Pájaro de Fuego, así que somos viejos conocidos. En casi todos los proyectos propios o ajenos que estuve hasta la fecha, tarde o temprano se producen cambios de integrantes. Creo que es algo natural de nuestra forma de hacer música original. La gente se va ocupando o destinando las energías a diferentes propuestas.

¿Por qué decidieron sumar a Mariana Bianchini a Pájaro de Fuego? ¿Qué le aporta al grupo?
Personalmente tenía ganas de hacer algo distinto a lo anterior, en este caso un disco de canciones. Cuando la incorporamos a Mariana pensé que era un buen desafío tanto para Pájaro de Fuego como para ella como cantante. Más allá de las letras, pensamos en su voz como un timbre consonante con el resto del ensamble. Mariana aporta su carisma y tiene un estilo personal definido. En los shows el grupo toma una dirección bastante distinta a la que estaba acostumbrado, y eso es una motivación extra.

En una entrevista anterior me habías comentado que “al ser el jazz el género inclusivo por excelencia, puedo decir que hacemos jazz a nuestro estilo”. ¿Universo Invertido sigue siendo jazz a la manera de Pájaro de Fuego o transita por otro camino?
Ahora te diría que la única forma de hacer jazz es de acuerdo al estilo personal de cada músico. La personalidad es todo. En este disco los solos están aún más acotados que en el anterior (“La rueda de la fortuna”), pero hay algunos momentos para la improvisación. Si bien yo lo pensaría más como un disco de canciones con solos, del jazz nunca vamos a perder la manera de interactuar entre nosotros, o la forma de pensar los acompañamientos y las texturas musicales. Inclusive grabamos los temas tocando todos juntos en la misma sala (Estudios ION); es decir, de manera más jazzera que otra cosa.

¿Cuáles son las expectativas que tienen respecto de “Universo Invertido”?
Nos gustaría tocar esta música en vivo lo más posible, para poder evolucionarla y ver hasta dónde la podemos llevar. Esta formación actual tiene apenas cinco shows haciendo este repertorio. El disco lo ensayamos bien, pero ahora nos sirve como un disparador que nos permite visualizar más allá, y creo que queda bastante tela para cortar.

Gonzalo Chicote