La Biblioteca Obrera Juan B. Justo es uno de esos lugares que saben resistir al paso del tiempo. Ubicada en un lugar altamente transitado (Av. La Plata 85, a unos metros de Av. Rivadavia), pasa desapercibida frente a los brillantes neones que iluminan los cines que están apenas a unos pasos. Adentro, los muebles antiguos que adornan los diversos ambientes parecen recordar la cantidad de años de vida que lleva. No cualquiera cumple 119 años. Menos, en tiempos en los que las nuevas tecnologías parecen dejar obsoletos lugares que en otros momentos fueron tan importantes. Hoy, la biblioteca se brinda para algo más que la pasible lectura de libros, esos que pueden apreciarse a simple vista mientras se espera para ingresar al auditorio que eligió el Hot Club de Boedo para organizar las nueve veladas de tango y jazz que se celebran, religiosamente, el primer sábado de cada mes. Por lo general, del evento consta de dos partes: la primera en la que desfila un músico u orquesta de tango (lo hicieron a lo largo del año Mariana Cañardo con Lorena Burec, Águila Tango Trío, Carlos “Tata” Santana, Silvina Paulela Cuarteto, Raquel Buela, Hernán Ielapi y Lucas Ferrara junto a Bruno Giuntini) y la segunda en la que el grupo que comanda el guitarrista Waldo Fonseca hace de las suyas. Sin embargo, el pasado sábado 5 de noviembre tuvo una particularidad especial para los amantes del swing, ya que la noche estuvo dedicada exclusivamente al jazz. En primer lugar se presentó Micro Swing, un dúo formado por Héctor Corpus y Claudio Crespino. Los guitarristas -que contaron con el apoyo de Fonseca y Julián Pierángeli (bajo) en sus interpretaciones- organizaron un repertorio que comenzó con una de las canciones que tanto le gustaba tocar a Oscar Alemán (“El Baile de los Negritos”) y finalizó con una melodía que popularizó otro de los grandes exponentes de la guitarra del jazz: Django Reinhardt (“I’ll See You In My Dreams”). En el medio, sonaron otros grandes clásicos como “Clair de Lune”, “Coquette”, “Confessing” o “Out of Nowhere”, muchos de los cuales se hicieron mundialmente famosos por las manos del guitarrista belga. Luego, llegó el turno de la Hot Club de Boedo. La agrupación comandada por Waldo Fonseca formó con su hermano Heldo en clarinete, Facundo López Goitía en guitarra, Juan Masculino en batería y Pierángeli en bajo deleitó al público presente con otros clásicos del swing. La primera canción fue otra de Django: “Daphne”, el tema que le compuso a su mujer. Siguieron “Salón Rosado”, “I’m Beggining to See the Light”, “Limehouse Blues”, “Mi Barrio Chino”, “Moritat” y “Rosetta”. El cierre de la noche no pudo ser mejor. Todos los músicos pusieron el broche de oro interpretando “Brillo”. El público presente se fue más que satisfecho, con la premisa de que la cosa no termina acá. El sábado 3 de diciembre, el auditorio de la Biblioteca Obrera Juan B. Justo se vestirá una vez más de fiesta para despedir el año a puro tango y swing, con la cantante Viviana Scarlassa y la Hot Club de Boedo.

Gonzalo Chicote
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