El próximo domingo 17 de septiembre se presentarán por primera vez juntos en la Argentina la pianista japonesa Hiromi Uehara y el arpista colombiano Edmar Castañeda. La cita será en el Teatro Ópera (Av. Corrientes 860, Ciudad de Buenos Aires) y comenzará a partir de las 20 horas.

La propuesta que presentan los músicos no sólo es interesante, sino también arriesgada. No hay que olvidar que es muy poco común ver arriba de un escenario un arpa y un piano que se presten al apasionante juego del jazz.

Pero a no engañarse. A juzgar por la capacidad de ambos instrumentistas, una sola cosa queda clara de antemano: un nivel muy alto de música. Una fórmula que funciona con la precisión de un reloj suizo y que ya demostró lo que puede ofrecer en los festivales de jazz más importantes.

Hiromi evidenció en estas tierras lo que es capaz de hacer con el piano. El Teatro Coliseo fue testigo de dos propuestas tan acertadas como disímiles. Primero en trío con dos legendarios músicos de la talla de Anthony Jackson y Simon Phillips; y luego en solopiano, con un derroche de exorbitante talento.

No se podía esperar otra cosa que innovación de esta pianista japonesa que supo trabajar en dueto con su par norteamericano Chick Corea, con quien registró un exquisito concierto realizado en el Blue Note Jazz Club que llevó el nombre de “Duet: Chick & Hiromi”.

Si de riesgo e innovación se trata, qué se puede decir de Castañeda, que con la hidalguía de un Don Quijote decidió luchar contra cualquier prejuicio y emprendió una carrera dentro del jazz con un instrumento tan poco asociado a la música sincopada como el arpa.

Su capacidad para deslizarse por las 34 cuerdas, sumado a la visión musical integral que le permite fusionar ritmos jazzísticos con las raíces caribeñas que adquirió de niño, muestran un sólido instrumentista que supo llamar la atención de grandes representes del jazz, como Winton Marsallis, John Scofield y Marcus Miller.

El del domingo será un show que se presenta ecléctico, novedoso y con una sola cosa garantizada: el talento de dos jóvenes músicos que todavía están transitando una curva de crecimiento hacia arriba. En síntesis, una apuesta que vale la pena escuchar.