El caso de Artie Shaw fue verdaderamente curioso. Era uno de los artistas que descollaba en la “Era del Swing” y, sin embargo, decidió ponerle fin a su carrera musical cuando estaba en la cresta de la ola.

Nació en “cuna de oro” bajo el nombre de Arthur Jacob Arshawsky en Nueva York. En 1929 inició su camino musical en la agrupación de Paul Whiteman y apenas unos años después ya estaba al mando de su propia banda.

Al igual que Benny Goodman, Shaw no sólo tocó el clarinete y estuvo al mando de su propia orquesta durante los años 30, sino que también fue uno de los primeros en incorporar músicos negros en sus agrupaciones.

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