¿Cómo habrá sonado Charles “Buddy” Bolden?. Esa es una de las preguntas que nadie de esta generación podrá conocer.

Incluso, hasta muchos contemporáneos suyos desconocieron sus dotes musicales, ya que no tuvieron la oportunidad de ver ninguna de sus actuaciones en su breve período que se dedicó a tocar la corneta.

En realidad existen infinidad de músicos que pasan a la historia sin ser demasiados conocidos en el ambiente del jazz del lugar donde nació, y menos aún a nivel internacional.

Y muchos se preguntarán porqué detenerse, entonces, en este músico. La respuesta es sencilla, y al mismo tiempo compleja de resolver.

Simple, porque basta con decir que Bolden fue el creador del jazz. Y es complicado por la misma razón: no todos los doctrinarios le atribuyen a él el nacimiento del género sincopado.

Sin dudas que la historia de Buddy tiene todos los condimentos para merecer una película dedicada a su vida y obra.

Nació el 7 de septiembre de 1877, y vivió en el seno de una familia pobre. Su padre murió cuando era sólo un niño y fue criado por su madre y hermanas.

De joven demostró interés por la música, que recibía de la mano de los gospel de la iglesia a la que acudía, y su madre juntó lo necesario para que Charles pudiera aprender a tocar la corneta.

Su maestro fue el primero en contratarlo para que muestre en la banda que constituía. Pero la personalidad de Boldon hizo que rápidamente se ponga al mando de su propio grupo.

Ya para 1900, era el líder consolidado de una orquesta, y poco a poco comenzó a hacerse un lugar entre los mejores de Storyville, la ciudad que vio nacer al jazz. Ese fue el año también en el que se obtuvo la única fotografía que existe en los archivos.

Su crecimiento fue exponencial, aunque le duró sólo unos cinco años. Para el año 1906, su salud mental se fue deteriorando, hasta que a los 29 años, fue internado definitivamente en el Hospital del Estado de Louisiana.

De cualquier modo, sea verdad o no que fue el creador del jazz, hay algo en lo que coinciden todos: era un cornetista con un gran talento y sobresalía del resto por su forma de tocar.

La pregunta nadie podrá contestarla jamás, porque no quedaron más que historias que pasaron de generación en generación (o degeneración, dependiendo de quienes se encargaban de narrarla).

Tampoco hubo tiempo para una grabación, ya que por los años 1917 (en el que se realizaron las primeras tomas para un disco de jazz), el músico pasaba sus días en el hospital para pacientes con problemas mentales.

Lo que sí existe, es un tema que forma parte del tributo personal que Duke Ellington le rindió en el disco A Drum Is A Woman, en el que incluyó “Buddy Bolden Stomp”, una canción escrita por Sydney Bechet.

Pero no fue el único: Jelly Roll Morton, quien se auto proclamó como el creador del género sincopado, también le rindió su homenaje con “Funky Butt”, conocido tiempo después con el nombre “Buddy Bolden Blues”:

Con estas melodías, realizadas por dos de los mejores músicos de todos los tiempos, quedó demostrada la importancia que tuvo el paso de Buddy Bolden por la historia del jazz.

Gonzalo Chicote.