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3001, toda la fuerza de Elena Roger y Escalandrum en un sólo disco

El próximo viernes 11 de noviembre el Teatro Coliseo de la Ciudad de Buenos Aires (Marcelo T. de Alvear 1125) abrirá sus puertas desde las 21 horas para presentar, una vez más, a Elena Roger junto a Escalandrum.

Sin embargo, a diferencia de lo que sucedió en casi un año y medio atrás -cuando la cantante y el grupo liderado por Daniel “Pipi” Piazzolla participaron del ciclo Verano Italiano- esta vez la velada será para presentar “3001”.

El disco fue la materialización de cerca de un año y medio de trabajo juntos. Una relación que comenzó en Nueva York, cuando Roger presentaba “Evita” en Brodway y Escalandrum tocaba en el Birdland.

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Boris Club: disco y big band con invitados de lujo para festejar su cuarto año

Boris Big BandDicen que no hay nada más agradable que festejar tu propio cumpleaños haciendo lo que más te gusta. Esto es algo que sabe muy bien la gente del Boris Club de Jazz, que decidió celebrar su cuarto aniversario con la presentación del primer disco de la Boris Big Band (BBB).

Para ello, la agrupación que dirige Daniel Camelo contará no sólo con su cuerpo estable de músicos, sino que además sumará a Javier Malosetti, Mariano Otero, Nicolás Sorin, Cristian Judurcha, Esteban Sehinkman, Andrés Pellican, Tomás Sainz y Sebastián Lans.

La idea, tal como se lo adelantó a Animales del Jazz Daniel Gropper (titular del Boris Club), es que estos grandes queden a disposición de Camelo para el show y toquen los standars que él decida interpretar. “No vienen a tocar su música”, aclaró Gropper.

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Escalandrum, los primeros 15 años…

Escalandrum 15 añosEl próximo jueves 2 de octubre el Teatro Coliseo de la Ciudad de Buenos Aires (Marcelo T. de Alvear 1125) se va a vestir de fiesta para celebrar los primeros 15 años de Escalandrum.

La agrupación que lidera el baterista Daniel “Pipi” Piazzolla es mucho más que una banda de música. Es un conjunto de amigos, donde los roles quedan marcados claramente sin dar lugar a los divismos.

Por caso, la composición de las canciones queda, por lo general, en manos de Nicolás Guerschberg (piano) y de Damian Fogiel (saxo tenor), mientras que “Pipi” marca los ritmos por los que quiere que transiten los temas.

La vanguardia es una característica que puede definir perfectamente a la banda. Ocurre que, al igual que como hizo su abuelo Astor con el tango, Daniel no transita por lo tradicional del jazz sino que recorre por otros caminos con estirpes de la Ciudad de Buenos Aires. Es decir, que sea jazz porteño.

Pero también la tradición forma parte de la agrupación. Porque ser el nieto de uno de los más grandes músicos de la argentina representa una responsabilidad que merece ser respetada y que obliga a trabajar con mucho esmero, para continuar -de alguna manera- con la historia familiar dentro de la música.

Eso explica que “Piazzolla plays Piazzolla” (2011), haya sido el sexto disco de la banda y no uno de los primeros. Es que “Pipi” necesitaba que se haga cuando realmente sonara a homenaje.

Hubo un gran trabajo de Guerschberg para que los vientos sonaran como un bandoneón. Y Fogiel, Gustavo Musso (saxos alto y soprano) y Martín Pantyrer (saxo barítono y clarinete bajo) respondieron a la perfección. Al igual que Mariano Sívori cada vez que toca las cuerdas de su contrabajo.

El premio que recibió por esa obra no fue pequeño: fue el primer conjunto de jazz en recibir -en 2012- el Gardel de Oro, máximo galardón del evento organizado por la Cámara Argentina de Productores y Videogramas (CAPIF).

Aunque no fue el único reconocimiento. La lista incluye la nominación de “Piazzolla plays Piazzolla” a los Grammy Latino por mejor álbum instrumental y, más atrás, en 2004 la Fundación Konex ubicó a Escalandrum entre las cien figuras más destacadas de la última década de la música popular argentina.

También hace poco celebrábamos que Piazzolla fuera declarado Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Y luego “Vértigo” (2013), el séptimo disco de la banda, recibió el Premio Gardel al mejor álbum de jazz.

Pero el reconocimiento también llegó con otros formatos. Por ejemplo, con la invitación para formar parte del prestigioso Festival Internacional de Jazz de Montreal y con la presentación en el “Verano Italiano” (organizado por el Ministerio de Cultura porteño) junto a Elena Roger. 

Ahora, sólo resta felicitar a los miembros de Escalandrum y esperar que estos 15 años sean los primeros de una larga carrera. Salud.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

 

Un Día Internacional del Jazz con acento porteño

Pipi Piazzolla Trio Boris 30-04-2014El 30 de abril se celebró la tercera edición del Día Internacional del Jazz y, tal como sucedió en años anteriores, se realizaron innumerables espectáculos a lo largo y ancho del planeta.

Si bien la ciudad japonesa de Osaka fue la sede elegida este año por la UNESCO para festejar un cumpleaños más del género sincopado, diversos países presentaron propuestas para rendirle tributo a la música que supieron interpretar y revolucionar Louis Armstrong, Dizzy Gillespie, John Coltrane, Miles Davis y muchos otros más.

La Argentina no fue la excepción a la regla. Por caso, el Boris Club realizó una propuesta interesante: celebrar el primer Festival del nuevo jazz argentino. Para ello, programó una serie de eventos que concluyeron en un recital de más de tres horas de duración.

La propuesta arrancó a las 11 horas, con una Master Class de composición y arreglos en jazz a cargo de Alejandro Demogli y docentes del Instituto Tamaba. A las 13 horas estaban impartiendo una charla sobre el género Diego Curubeto, Demogli , Marian Fossati, Ariel Issaharoff (ambos de Tamaba) y Mariano Sivori.

Además, a la tarde proyectaron un film clásico de jazz. Y como corolario, y broche de oro, a la noche fue la presentación del Pipi Piazzolla Trío, el Fernández 4, Mariano Sívori Sexteto y el octeto de Nicolás Sorín para el cierre.

Lo interesante de la propuesta era que muchos de los músicos integran varios de los grupos que sonaron. Eso, no sólo produjo una magnífica performance en todas las agrupaciones, sino que convirtió la velada en una excelente reunión de amigos, donde el humor y el buen jazz fueron de la mano.

Pasadas las 22 horas, y con el Boris con todas las mesas ocupadas, dio inicio el trío compuesto por Daniel Pipi Piazzolla (batería), Lucio Balduini (guitarra) y Damián Fogiel (saxo tenor), que interpretó canciones de su último disco (Arca Rusa) y otros menos actuales (Lolo y Piedra Lunar, entre otros).

La sesión continuó con el cuarteto del pianista Cirilo Fernández -que está integrado por Piazzolla, Mariano Sívori (contrabajo) y Nicolás Sorín (voz y teclado)- y que también presentó temas del último material: No Fear. Algo que excede el jazz y fusiona con otros géneros como la música electrónica y el rock.

Promediando la velada, y ya casi metidos en la madrugada del jueves 1° de mayo, sonó el sexteto de Sívori. Un Piazzolla que parecía incansable, continuó dándole a los parches y platos, mientras que completaron el grupo Fernández, Balduini y los saxofonistas Ramiro Flores (alto) y Gustavo Musso (tenor).

“Sevilla” y “Me queda chico” fueron algunos de los temas que sonaron. Mención aparte merece un sólo de Flores deslumbró en el momento menos esperado al público, que recién pudo respirar cuando finalizó.

El octeto de Sorín puso punto final al primer Festival del nuevo jazz argentino, con una propuesta diferente que estuvo llena de matices y, por sobre todo, con mucha energía. Arriba del escenario Sorín, Piazzolla, Fernández, Sívori, Musso, Juanfa Suárez, Nicolás Said, Martín Pantyrer y Sergio Álvarez adelantaron algunos de los temas que sonarán en el nuevo disco.

En definitiva, una excelente opción para festejar algo tan importante para los que disfrutamos del género sincopado como el ya consagrado Día Internacional del Jazz. Ojalá se repitan estas fabulosas veladas en próximos años.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

Y llegó el día en que el jazz argentino se convirtió en oro

Parecía lejano.

Incluso muchos nunca hubiesen arriesgado que alguna vez el jazz le ganaría a los géneros musicales más enraizados en el oído de los argentinos, como el rock & pop, el tango o el folklore.

Sin embargo, el día llegó.

Ocurre que en la última entrega de los Premios Gardel, organizados por al Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF), decidieron otorgarle el máximo galardón a Escalandrum.

En efecto, el Gardel de Oro fue para la banda que dirige Daniel “Pipi” Piazzolla y que está formada -además del nieto del gran Astor- por Gustavo Musso (saxos alto y soprano), Damián Fogiel (saxo tenor), Mariano Sivori (contrabajo), Nicolás Guerschberg (piano) y Martín Pantyrer (saxo barítono y clarinete bajo).

De esta manera, la Usina del Arte -sede del evento- se llenó de jazz y coronó al género sincopado en la noche del 7 de noviembre de 2012.

Como si fuera poco, el conjunto se hizo también de otros tres premios más gracias al disco “Piazzolla plays Piazzolla” que acumuló una estatuilla por Mejor Álbum de Jazz, otra por Producción del Año y la tercera por Álbum del Año.

Escalandrum: un ritual con mucha música
Tal como lo explica el portal del “Pipi” (http://www.danielpipipiazzolla.com/), Escalandrum nació en el 1999, por inicia de propio Daniel.

El nombre surgió de la combinación de dos palabras: escalandrún y drum.

La primera es la denominación de una especie argentina de tiburón que “Pipi” pesca con su padre Daniel y que fue una actividad familiar que inició su abuelo, el gran Astor Piazzolla.

En tanto que drum, es la traducción de “tambor” en inglés y es la palabra que se utiliza para mencionar a los bateristas y es la posición que ocupa el “Pipi” en la formación.

El conjunto grabó su primer disco en el 2000 (Bar los amigos), que poseía marcadas influencias del latin jazz y tuvo una muy buena recepción por parte de la prensa local.

Luego llegaron “Estados alterados” (2002), “Sexteto en movimiento” (2004), “Misterioso” (2006) y “Visiones” (2008), hasta llegar a “Piazzolla plays Piazzolla”, su multipremiado álbum.

La sana costumbre de ganar
Sin dudas que para el joven Piazzolla fue un orgullo recibir el máximo galardón de los Premios Gardel.

Pero no hay que dejar de mencionar que el baterista recibió múltiples nominaciones a los Grammys y Grammys Latinos por su trabajo junto a María Estela Monti, a Pablo Aslan y con Escalandrum.

Además, ya fue acreedor de un Premio Gardel por su labor con Carlos Cutaia en 2004. Eso sin contar el Premio Konex que recibió con Escalandrum en el año 2005, así como el Baterista de Jazz del Año, galardón entregado por diario La Nación en 2008.

Por último, no puede dejarse afuera la nominación al Latin Grammy que el Pipi recibió con Escalandrum el año pasado.

El talento y el reconocimiento están. Por eso esperamos que se haga una sana costumbre.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com