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Pat Martino, el músico que nació dos veces

facebook/jazzphotoEl guitarrista Pat Martino nació bajo el nombre de Pat Azzara el 25 de agosto de 1944. Digamos que ese fue su primer nacimiento, ya que sufrió un grave accidente que hizo que tuviera que empezar de cero.

Su primera influencia musical fue su padre, Carmen “Mickey” Azzara, que se había desempeñado como cantante en varios clubes de su Philadelphia (Estados Unidos) natal y estudió una temporada con el guitarrista Eddie Land.

Tanta admiración y respeto tenía Pat por Mickey, que decidió poner todas sus energías en perfeccionar su técnica. Su principal deseo era impresionarlo a él, su ídolo de la infancia. Y vaya si lo logró: con tan sólo 15 años comenzó a tocar profesionalmente en la ciudad de Nueva York.

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Dave Brubeck, un creador de hits

Dave Brubeck QuartetCuando en el año 1954 Time decidió ponerlo en su portada, Dave Brubeck se sintió incómodo, molesto. Ocurre que, pese a que fue el segundo músico de jazz (el primero fue Louis Armstrong) en aparecer en la publicación, él consideraba que se premiaba su color de piel.

Incluso, cuando su ídolo Duke Ellington se presentó con la revista en la puerta de la habitación del hotel en el que coincidieron, las palabras Brubeck fueron: “Debiste haber sido tú”.

Pese a su modestia, Brubeck supo lograr acumular méritos suficientes como para quedar en la historia del jazz. Con un estilo muy particular, formó parte del género que nació en la Costa Oeste de Estados Unidos: el cool.

Por ejemplo, logró consolidar una de las agrupaciones que mayor tiempo se mantuvo activo. En efecto, el Dave Brubeck Quartet hizo sus primeros conciertos en 1951 y permaneció hasta 2012.

Y no sólo eso. Sino que también consiguió generar una gran cantidad de hits. Ejemplo de ello fue “Time Out”, el disco que grabó en 1959 y que logró vender, nada más y nada menos, que un millón de copias.

Por aquel entonces, Brubeck había alcanzado una excelente comunión con el saxofonista Paul Desmond, que fue el creador de “Take Five”, uno de los temas más populares del álbum.

Otro de los saxofonistas que pasó por la agrupación fue Gerry Mulligan. Joachim Berendt aseguró en su libro “El Jazz – De Nueva Orleans al Jazz Rock” que Mulligan convirtió al cuarteto “en un grupo considerablemente más intenso y más cálido”.

También formaron parte de la agrupación a lo largo de los años Bob Bates, Joe Dodge, Ron Crotty, Lloyd Davis, Joe Morello, Norman Bates, Eugene Wright, Jack Six, Alan Dawson, Bobby Militello, Michael Moore y Randy Jones.

En la década del setenta, sus hijos Darius, Dan y Chris acompañaron a Brubeck en varias ocasiones y aportaron algunos elementos de fusión a su música. Y la banda continúo tocando hasta que el 5 de diciembre de 2012, a un día de cumplir 92 años, falleció en Connecticut.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

El más fanfarrón de los genios del jazz

Jelly-Roll-Morton--001Algunos lo consideraban un fanfarrón. Y si se tiene en cuenta que él afirmaba que fue el creador del jazz y del ragtime, algo de razón tenían. Pero, si de verdad se trata, se puede decir que Jelly Roll Morton es un sinónimo del género sincopado.

Nacido en Nueva Orleans Gulfport (Luisana – Estados Unidos) el 20 de septiembre de 1885 bajo el nombre de Ferdinand Joseph LaMenthe, este criollo supo hacer de las suyas detrás del piano y cantando canciones en los burdeles de Storyville.

Fue uno de los primeros músicos que se alejó de la rigidez que presentaba el ragtime para incluir un poco de libertad en sus interpretaciones. Eso lo convirtió en uno de los pioneros en comenzar la tradición de Nueva Orleans.

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Tristes parches: el adiós de Chico Hamilton

imagesEl pasado martes 26 de noviembre, falleció a los 92 años en la ciudad de Nueva York el gran baterista norteamericano Foreststorn “Chico” Hamilton.

Su carrera musical se inició en una banda en la que compartió escena con otros grandes talentos del género sincopado: Charles Mingus, Illinois Jacquet, Dexter Gordon, Enrie Royal, Buddy Collette y Jack Kelso.

Luego, llegaron otros nombres que, en aquel entonces, ya eran verdaderas estrellas. Ocurre que también formó parte de las bandas de Lionel Hampton, Count Basie, Billie Holiday, Nat King Cole, Duke Ellington y Lester Young, por mencionar algunos.

No obstante, su nombre es sinónimo de cool jazz y se convirtió en uno de los referentes indiscutidos de esa movida que nació en la década del ’50 en la costa oeste de los Estados Unidos. Además, supo marcar diferencias a la hora de amar sus propias bandas.

Tal es el caso de su insólito quinteto formado en 1955 en el que incluyó instrumentos pocos comunes en el género, como ser el violoncello (Fred Katz) y una flauta (Buddy Collette), a los que sumó una guitarra (Jim Hall) y un contrabajo (Carson Smith).

Junto con Shelly Manne, Hamilton fue sinónimo del estilo de batería del oeste. Y, tal como lo define Joachim Berendt en su libro “El Jazz – De Nueva Orleáns al Jazz Rock”, Chico toca un “Jo Jones de la costa occidental”.

Y, si se tiene en cuenta que sus solos más emblemáticos fueron los que incluyó en los temas “Drums West” y “Mr. Jo Jones”, podría decirse que Berendt no está del todo desacertado al mencionarlo de esa manera. Incluso, el mismo Hamilton afirmó que Jones fue su mentor.

El camino del cool lo había iniciado como “miembro fundador” del cuarteto que Gerry Mulligan integró en 1953, y continuó como líder de sus propias formaciones donde una de sus características más sobresalientes fue la capacidad de detectar grandes músicos.

Algunos ejemplos de ello fueron el clarinetista Eric Dolphy y el contrabajista Ron Carter que formaron parte de su quinteto a fines de los años ’50. Luego, ambos se convirtieron en estrellas indiscutidas.

También se puede mencionar el aporte que hizo en el cine, con la musicalización de la película “Repulsion” de Roman Polansky y su aparición el film “Sweet Smell of Success” del productor James Hill.

Su legado perdurará en su extensa discografía (que incluyen más de 60 títulos) y habrá un poco de Hamilton en los músicos que reciben sus enseñanzas en el Programa de Jazz y Música Contemporánea de la New School University, aquel que Chico ayudó a crear y en el que se desembolvió como profesor.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

El rey de la selva del stride

the lionUn poco antes de que el jazz terminara de tomar forma, uno de los estilos musicales que lo tiñó de ritmo sincopado estaba en la cresta de la ola.

En efecto, el ragtime era lo que sonaba a finales del siglo XIX y principios del XX. Incluso hoy en día esas canciones siguen siendo escuchadas, aunque no muchos sepan realmente que lo que están oyendo no es otra cosa que algún tema del género.

Un ejemplo de ello es el tema “The Entertainer” de Scott Joplin, que forma parte del repertorio musical de rigntons, películas, series o publicidades de radio o televisión.

Justamente, el fallecimiento de Joplin en 1917 hizo que el ragtime comenzara a formar parte de la historia. Aunque, como sucede muchas veces, lejos de desaparecer comenzó un proceso de mutación a partir de los años siguientes que terminó dando a luz a un nuevo género: el Harlem stride.

Se trató de una forma nueva de tocar el piano en la Willie “The Lion” Smith -junto a James P. Johnson y Thomas “Fats” Waller– sobresalió.

Joachim Berendt define al stride como “una constante y balanceada alternación de una nota en el bajo (en los tiempos nones) y un acorde (en los tiempos pares)” en su libro “El jazz – De Nueva Orleans al Jazz Rock”.

Fue en los años 20 cuando The Lion entró en escena con un virtuosismo que iluminó a jóvenes que terminaron siendo grandes maestros del piano, como George Gershwin o Artie Shaw. Pero fue a Duke Ellington a quien realmente marcó a fuego.

Extrañamente, su leyenda comenzó a nacer en 1935 cuando el stride estaba desapareciendo de escena. Aún son recordados canciones de Smith como “Echoes of Spring” o “Passionette”.

Ocurre que, pese a que inició con la música de niño (tenía 6 años cuando comenzó a darle a las teclas de marfil) y que para la segunda década del siglo XX ya era uno de los pianistas más reconocidos, sus primeras grabaciones se realizaron a mediados de los treinta.

Con anterioridad, participó en la Primera Guerra Mundial, donde recibió el apodo que lo acompañó durante toda su carrera.

Muchos fueron los que disfrutaban con sus solos y que rondaban las noches para poder encontrarse con el maestro a la salida de algún bar. El mismísimo Ellington aseguró que se emocionó mucho la noche en la que se lo encontró.

Además del éxito que tuvo como músico freelance, puede mencionarse otros músicos con los que compartió escenario, como Mamie Smith, Clarence Williams y Sidney Bechet.

Tras casi 60 años de carrera, que incluyeron giras por Norteamérica y Europa, Smith murió a los 79 el 18 de abril de 1973. Fue la ciudad de Nueva York la que lo despidió. El mismo lugar que supo cobijarlo gran parte de su vida.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

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