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La maravillosa década de Freddie Hubbard

freddiehubbardExisten momentos en los que uno desea que no se terminen nunca. Tal vez, para el trompetista Freddie Hubbard ese sea el caso de la década del ’60.

Ocurre que este músico nacido en Indianápolis el 7 de octubre de 1938, tuvo momentos muy importantes, como la grabación de dos de los discos que quedaron en la historia del free jazz. Hablamos de “Free Jazz”, al lado de Ornette Coleman (Atlantic – 1960) y “Ascencion”, junto a John Coltrane (Impulse – 1965).

Arrancada la década, fue convocado por Coleman para formar parte del álbum. La idea que tenía el saxofonista era, básicamente, registrar en estéreo dos cuartetos y hacerlos sonar juntos. Hubbard formó parte del segundo junto a Eric Dolphy, Charlie Haden y Ed Blackwell. En el otro sonó el mismo Ornette con Don Cherry, Scott LaFaro y Billy Higgins.

El resultado fue un material que marcó los pasos de los monstruos que seguirían con la batuta del free jazz. En efecto, cinco años después Coltrane se embarcaría en la marea de la intensidad. Para ello, juntó a varios músicos y sí, uno de ellos fue Freddie.

Pharoah Sanders, Archie Shepp, Dewey Johnson, John Tchicai, Marion Brown, Art Davis, Jimmy Garrison, McCoy Taylor y Elvin Jones fueron los que acompañaron a Trane y Hubbard en el disco que, según Brown, podía “calentar un departamento en pleno invierno”.

Si bien estar en sólo uno de cualquiera de los álbumes puede ser más que importante como para destacar la década (incluso, toda la vida), el trompetista tiene mucho más para sumar en esos 10 años.

En 1960 tuvo la posibilidad de grabar su primer disco para el sello Blue Note, al que denominó “Open Sesamo”. Con él estuvieron McCoy Taylor (piano), Sam Jones (bajo), Clifford Jarvis (batería) y Tina Brooks (saxo).

Un año después, se dio el gusto de participar junto a Oliver Nelson en “Blues And The Abstract Truth” (donde registró la ya clásica “Stolen Moments”) y de formar parte de una de las agrupaciones que dieron el puntapié inicial del hard bop: la Jazz Messengers de Art Blakey.

Luego, separado de Blakey en 1964, estuvo primero en la grabación de “Out To Lunch” de Dolphy (Blue Note – 1964) y después en “Maiden Voyage” de Herbie Hancock (Blue Note – 1965), hasta que pasó a trabajar junto a la orquesta de Max Roach.

Sus últimos trabajos destacados de la década fueron Backslash (1966) y High Blues Pressure (1967) para el sello Atlantic, con los que consiguió que la crítica lo aclamara. Sobre todo, por su recordada composición “Little Sunflower”, incluida en el primer material.

Llegaron posteriormente otros caminos, como las grabaciones para Columbia Rercords y para CTI, o su participación en VSOP de Hancock. Tras eso, siguieron otros grandes sellos como Pablo, Prestige y Enja. Pero nada se pudo comparar con esa década dorada. Su 1960.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

 

La efímera trompeta del hard bop

b46596715b3788d3690ebb090ed54A fines de los ’50, los Estados Unidos estaba sumido en dos olas de jazz que provenían de costas opuestas. Desde el oriente, el cool dominaba la escena mientras que en el occidente el hard bop inundaba los oídos de los norteamericanos.

Asi, mientras en California era común escuchar a Chet Baker y a Gerry Mulligan, en Nueva York Art Blakey y Horace Silver plantaron el germen que dio nacimiento a un nuevo brote musical derivado del bebop.

A ellos, se les sumó una camada de músicos como Lee Morgan, Sonny Rolling, Max Roach y un joven trompetista con un talento que parecía inigualable: Clifford Brown.

Nacido en 1930, en Wilington (Estados Unidos), había comenzado a tocar el instrumento a temprana edad y ya a los 22 años en su curriculum figuraba la participación en las orquestas de Tadd Dameron y Lionel Hampton.

En 1953, Brownie (como se lo llamaba) realizó sus primeras grabaciones para el sello Blue Note, registrando “Memorial Album” como líder y acompañando al trombonista Jay Jay Jonhson en el disco “The Eminent Volumen 1”.

Un año después llegaría el turno de hacer lo propio junto a Blakey, también para la misma discográfica, cuando las noches en el Birdland se convirtieron en una trilogía, bajo el nombre “A Night at Birdland” (Vol. 1, 2 y 3).

Por aquel entonces, el muchacho que había sido influenciado por la trompeta de Fats Navarro marcaba su propio camino y se convertía en uno de los músicos más representativos del naciente hard bop.

No obstante, las mejores producciones llegarían en los dos años siguientes, cuando formó junto al baterista Roach un quinteto que incluía originalmente en sus líneas a George Morrow (bajo), Richie Powell (piano) y Harold Land (saxo tenor).

Junto a ellos, grabó los discos “Brown and Roach Incorporated”, “Daahoud”, “Clifford Brown & Max Roach” y “Study in Brown” entre los años 1954 y 1955 para el sello EmArcy. A la formación original, se sumaron Barry Galbraith (guitarra) y Neal Hefti para “Clifford Brown with Strings” (EmArcy – 1955).

Ya en 1956, se produjo una variante importante en la agrupación: en reemplazo de Land se incorporó el saxofonista Sonny Rolling. Con él en la formación, se registró el último álbum oficial para la discográfica: “Clifford Brown and Max Roach at Basin Street”.

Todo iba en ascenso para el trompetista, pero la vida le tenía preparado una final abrupto para la banda. Un accidente automovilístico terminó con la vida de Brown y de Powell. El 26 de junio de 1956 se diluyó trágicamente la formación más importante del hard bop.

El sonido y la influencia de Clifford fueron tan importantes que músicos como Benny Golson, Hellen Merrill y Arturo Sandoval lo recordaron a través de canciones y álbumes homenajes. Incluso su ciudad natal lo recuerda cada año a través del Clifford Brown Jazz Festival.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

Qué es el hard bop en dos palabras

hs tjmEl hard bop es un género dentro del jazz que se consolidó a principios de los años 50, a la par del cool jazz y a continuación del bebop.

Para definirla, bastarán dos palabras: Silver y Blakey.

Ocurre que si bien uno de los primeros que cautivó al público con este género fue Miles Davis con el lanzamiento del disco Walkin’, fueron Horace Silver y Art Blakey los que llevaron al hard bop a la cima del jazz.

El año: 1953. En ese entonces Silver venía de trabajar con Stan Getz, mientras que Blakey había transformado su formación Seventeen Messengers (reduciendo el número de participantes) para reconvertirla en The Jazz Messengers.

Estos músicos fueron contratados por el club de jazz Birdland y juntos impulsaron el hard bop. La cumbre de su trabajo llegó en 1955 con el disco “Horace Silver and The Jazz Messengers”.

El material llegó de la mano del sello Blue Note y contó con la presencia -además de Silver (piano) y Blakey (batería)- de Kenny Dorham (trompeta), Doug Watkins (contrabajo) y Hank Mobley (saxo tenor).

A excepción de Hankerin’ (Mobley), los otros siete temas (Room 608, Creepin’ In, Stop Time, To Whom It May Concern, Hippy, The Preacher y Doodlin’) fueron creados por Horace Silver.

Según contó el mismo Silver, The Preacher estuvo a punto de quedar afuera de la grabación, porque al productor (Alfred Lion) no le gustaba.

Pero él le dijo: “Alfred, si usted no quiere hacer esa canción, ¿por qué no cancelar la sesión hasta que pueda escribir otra canción?”. Y fue suficiente para incluirlo, aunque tiempo después Lion seguía afirmando que era “cursi”.

En cambio, Room 608 llegó de la mano de un recurso que el mismísimo Benny Goodman adoptó en 1928 (con Room 1411): poner el nombre a una canción en base al número de cuarto de hotel que le tocara en suerte antes de grabar.

Pese al éxito cultivado desde ese entonces, la travesía de Silver y Blakey sólo duró un año más, ya que en 19556 Horace decidió continuar su camino por separado. Pero el trabajo ya estaba cumplido.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

Cuando el jazz y la bossa nova fueron uno

En la década del 60, en pleno auge del hard bop, tuvo lugar un movimiento que duró casi un suspiro: la unión de la bossa nova y el jazz.

Todo explotó con la grabación del disco Jazz Samba en 1961, de la mano del saxofonista Stan Getz y el guitarrista Charlie Byrd.

El álbum, que contenía siete temas del ritmo brasilero, incluyó dos temas del talentoso Antonio Carlos Jobim: Desafinado y Samba de Uma Nota Só.

Luego llegó el turno de Getz/Gilberto, donde se unió a uno de los grandes impulsores de la bossa nova Joao Gilberto para darle forma a un disco del que participaron su esposa (Astrud Gilberto) y Jobim.

Este material, que fue lanzado a la venta en 1964, representó un verdadero éxito de ventas, pese a que los mismos protagonistas tenían por objeto hacer un álbum con la música que les gustaba sin miramientos en lo comercial.

El propio Getz comentó que “tan sólo pensaba que era una música agradable. Jamás imaginé que tendría tanto éxito”.

El disco original contenía ocho temas, entre ellos The Girl from Ipanema, Desafinado, Corcovado, O Grande Amor y Vivo Sonhando.

Obtuvo dos premios Grammy 1965, uno como mejor álbum y el otro como mejor single. Incluso, Stan colaboró en la grabación de The Girl From Ipanema, canción que fue acreedora del mismo premio dos años antes.

Además de Getz, Joao y Astrud Gilberto y Jobim, formaron parte de los músicos del disco Milton Banana (batería) y Sebastiao Neto (contrabajo).

Sin embargo, pese a que el boom se produjo con estos discos, muchos músicos brasileros habían empezado su camino al jazz con anterioridad.

En la década del 50, Gilberto y Jobim, junto a Baden Powell y Luiz Bonfá se habían interiorizado por el cool jazz, aquel movimiento que tuvo como máximos representantes a Miles Davis, Chet Baker y Gerry Mulligan, entre otros.

El objetivo de ellos fue combinar el ritmo de samba con la refinada sonoridad del cool para formar una rara mezcla de dulzura y frenesí.
Tres décadas después, cuando el furor se había apagado, fue grabado en 1980 por Chet Baker y The Boto Brasilian Quartet, cuyo tema más popular fue Salsamba y volvió a cautivar al público:

En definitiva, algo que se gestó en los ‘50, explotó una década después a través de los discos mencionados de Verve a los que se sumaron otros más como Bad! Bossa Nova y Do The Bossa Nova, entre otros.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

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