La Biblioteca Obrera Juan B. Justo es uno de esos lugares que saben resistir al paso del tiempo. Ubicada en un lugar altamente transitado (Av. La Plata 85, a unos metros de Av. Rivadavia), pasa desapercibida frente a los brillantes neones que iluminan los cines que están apenas a unos pasos. Adentro, los muebles antiguos que adornan los diversos ambientes parecen recordar la cantidad de años de vida que lleva. No cualquiera cumple 119 años. Menos, en tiempos en los que las nuevas tecnologías parecen dejar obsoletos lugares que en otros momentos fueron tan importantes. Hoy, la biblioteca se brinda para algo más que la pasible lectura de libros, esos que pueden apreciarse a simple vista mientras se espera para ingresar al auditorio que eligió el Hot Club de Boedo para organizar las nueve veladas de tango y jazz que se celebran, religiosamente, el primer sábado de cada mes. Seguir leyendo