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The Köln Concert: la improvisación en estado puro cumple 40 años

The Koln Concert Keith JarrettEstaban sólo él y el piano. No había nada más en el escenario del Cologne Opera House. Y en el recinto, el público esperaba expectante el inicio del concierto aquel 24 de enero de 1975 en la ciudad de Köln (Alemania).

Comenzó a teclear y no se detuvo. Poco más de una hora frente al instrumento tocando, lanzando alaridos y gemidos. Disfrutando de lo que se iba produciendo. La magia de la improvisación surgía con destreza y facilidad.

Atrás había quedado la discusión con los organizadores, que le habían dejado en el escenario un piano Bösendorfer pequeño y cansado. Habían acordado un Bösendorfer 290 Imperial, pero cuando se dieron cuenta del error era demasiado tarde.

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La Ciudad de Buenos Aires se viste con “La Azzurra” para recibir a Stefano Bollani

En el marco de la segunda edición de “Verano Italiano en Buenos Aires” -organizado por el Gobierno porteño- el pianista Stefano Bollani llenará de puro jazz con aroma mediterráneo el barrio de Retiro.

La cita se llevará a cabo el próximo 3 de junio en las renovadas instalaciones del Teatro Coliseo (Marcelo T. de Alvear 1125), una de las instituciones que más lazos artísticos tiene en la actualidad con el país europeo.

Bollani nació en Milán (Italia) el 5 de diciembre de 1972 y mostró interés por la música desde muy pequeño. Soñaba con ser como Renato Carosone motivo por el que le envió una grabación suya. La recomendación que le hizo el cantante fue clave para su vida: escuchá mucho blues y jazz.

Su camino fue veloz y ya a los 15 años se subió a un escenario de manera profesional. Aunque sus colaboraciones eran para un grupo de pop, nunca abandonó el camino del género sincopado, asistiendo a cuanto seminario se presentara en Italia.

Al momento de nombrar grandes músicos de jazz con los que compartió escenario, se pueden incluir en la lista a Lee Konitz, Paolo Fresu, Leandro “Gato” Barbieri, Pat Metheny, Chick Corea y John Abercrombie, entre muchos otros.

No obstante, tal vez el más importante de todos fue un compatriota: el trompetista Enrico Rava. Ocurre que el músico nacido en Trieste fue uno de los que le abrió las puertas en el mundo del género sincopado.

Con él participó de un centenar de conciertos y grabó trece discos, entre los que pueden mencionarse Tati (2005), The third men (2007) y New York Days (2008), todos registrados para el sello ECM.

Pero su repertorio no se queda exclusivamente en el género sincopado. Por el contrario, Bollani también se animó a matices que se alejan de su tierra natal, como la música brasileña que mostró en el disco “Carioca”.

Ese material y las colaboraciones que realizó con músicos de la talla de Caetano Veloso lo unieron con Brasil. Y llegó a realizar algo que sólo Antonio Carlos Jobim hizo con anterioridad: tocar con un piano de cola en una favela de Río de Janeiro.

Además, tiene varios laureles guardados en su vitrina, entre los que sobresalen el premio al mejor músico europeo de jazz (elegido por los críticos del Viejo Continente) y el octavo lugar entre los mejores pianistas que la prestigiosa revista Downbeat, otorgados ambos en 2007.

Ese mismo año también fue galardonado con el quinto lugar entre los músicos más importantes del jazz por los especialistas de Allaboutjazz de Nueva York, que también distinguió a grandes como Ornette Coleman y Sonny Rollins.

A ello se puede agregar el doctorado “honoris causa” que le proporcionó el Berklee College of Music de Boston (Estados Unidos) en el año 2010. Algo que, sin lugar a dudas, no se obtiene todos los días.

En definitiva, este multipremiado pianista italiano ofrecerá no sólo una paleta musical de lo más variada, sino que deslumbrará a los porteños con mucho jazz. Ese que supo cultivar de la mano de Rava y de los grandes.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

Keith Jarrett trío festeja sus treinta años con un nuevo disco

Treinta puede ser un número bajo cuando se hablan de edades. Pero cuando de años de vida musical se trata, podemos decir que es una eternidad.

Esta eternidad fue la que alcanzó el trío que lidera el pianista Keith Jarrett junto al contrabajista Gary Peacock y el baterista Jack DeJohnette, y que los posiciona como uno de los más prolongados en el tiempo.

Sin dudas que es algo para festejar. Por eso, el grupo decidió regalarle a sus seguidores un nuevo disco que llevará por nombre Somewhere (a secas, ya que antes habían llamado a otro material Somewhere Before).

El material quedará en mano de ECM, que fue justamente el mismo sello que en el año 1983, le dio la chance a tres músicos a hacer algo arriesgado para la época: grabar standars.

Ocurre que, a contramano de la fusión que dominaba el ambiente de los 80, Jarrett y compañía proponía volver a los orígenes. Mal no les fue: la serie de discos fueron bien recibidos por los críticos y el público en general.

Años después sería el mismo Keith el que explicaría que el músico valioso no tiene que tocar nada nuevo para tener valor “porque no se trata de la materia, sino de la reproducción”.

Y, sin saberlo, Standars Vol. 1 y 2 junto a Changes, marcaron el puntapié inicial del trío que hoy en día sigue trabajando codo a codo, ofreciendo la madurez de un grupo que sabe cómo homenajear a los amantes del jazz.

La historia seguiría con otros grandes álbumes, como Standars Live (un disco grabado en París en el año 1985), Still Live (registrado en directo en Munich en 1988) o The Cure (Nueva York, 1990).

Incluso, los discos Inside Out y Always Let Me Go (grabados en ambos en el 2001) muestran que el trío siempre está dispuesto a superarse a sí mismo, interpretando canciones que se mueven muy bien por el free jazz.

Un poco de Somewhere
El nuevo material del trío Jarrett-Peacock-DeJohnette está compuesto por las grabaciones realizadas en el concierto realizado en Lucerna (Suiza) el 11 de julio de 2009.

Incluyen los temas Solar (de Miles Davis), Stars Fell on Alabama, Between The Devil and The Deep Blue Sea, Somewhere, Tonight y I Thought About You.

Un material que, sin ninguna duda, tendrá que formar parte de los anaqueles de los melómanos que disfruten del buen jazz.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com

Art Ensemble of Chicago: algo más que buen jazz

Ilustración Viktoria Martín

Ilustración Viktoria Martín

Pensemos en un escenario en donde hay un grupo de personas que tienen sus rostros pintados, cuentan con disfraces y están prontos a brindar un espectáculo, ¿qué se les viene a la mente?.

Probablemente, un uruguayo se apresure a asegurar que alguna murga de su país esté a punto de ofrecer un homenaje a Pierrot y a Colombina.

Podría ser. Pero si de jazz hablamos, la respuesta sería una: Art Ensemble of Chicago.

Ocurre que este grupo no sólo ofrecía música, sino que integraba en sus espectáculos algunos malabares. Eso sin contar con las túnicas, los sombreros africanos, sus pinturas faciales y una bata blanca de laboratorio que formaba parte de su vestuario permanente.

El Art Ensemble of Chicago nace a fines de los sesenta, a partir de unas actividades comunitarias de la Association for the Advancement of Creative Musicians (AACM), una asociación creada por Muhal Richard Abrams que tuvo una gran importancia en el proceso de autoidentificación de los músicos negros.

La formación original de la banda incluyó a los saxofonistas Joseph Jarman y Roscoe Mitchell, el trompetista Lester Bowie y el contrabajista Malachi Favors. Pero, con el paso del tiempo, se fueron sumando otros nombres como Don Moye (batería) y Fontella Bass (voz).

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Si bien en Estados Unidos los escuchaban, fue en Europa donde saltaron a la fama. Fue en junio de 1969 cuando estos cuatro integrantes viajaron a París para dar una serie de conciertos que deslumbraron al público.

La propuesta artística de la Art Ensemble era tocar con total libertad e incluía sonidos poco comunes en el jazz, como ser sirenas, bocinas de bicicletas y hasta cocteleras. Y a eso, le sumaban espectáculos de malabares con fuego.

El lema formulado por estos músicos era “Antigua hacia el futuro”.

Tal como explicó Joachim Berendt en el libro “El Jazz – De Nueva Orleans al Jazz Rock”, “esto no sólo significa (en el racionalista sentido occidental) ‘señalando al futuro desde el antiguo pasado’, sino que también se refiere (en el sentido de los antiguos conceptos de la mitología africana) a una ‘suspensión del tiempo’”.

Y según lo definió el mismo Abrams: “Mis pensamientos… son mi… futuro… ahora y siempre… simbolizando… el pasado… presente… y futuro… en el eterno ahora…”. Bastante claro.

Durante los años grabaron discos para los sellos importantes como Atlantic Recors, ECM y la compañía japonesa DIW.

Entre los álbumes más sobresalientes se encuentran A Jackson In Your House, Nice Guys y Full Force.

Merece una mención especial el disco Fanfare For The Warriors, grabado en 1974 por el sello Koch Jazz, que mezcló el jazz tradicional con nuevos sonidos. Algo que fue revolucionario para la época.

Durante los ochenta, la banda mantuvo un nivel de productividad alto, aunque salía de gira cada dos años para permitir que sus músicos pudieran llevar adelante proyectos individuales.

Por caso, Bowie y Mitchell explotaron sus carreras de manera independiente. En tanto que Jarman abandonó la música durante unos años para instalar un centro de artes marciales en Nueva York.

A fines de los años 90, y pese al fallecimiento de Bowie la banda continúa ofreciendo conciertos en formato de trío.

Jarman regresó en el 2003, antes del fallecimiento de Favors, aunque tuvieron la posibilidad de grabar juntos The Meeting en 2003.

Los últimos trabajos de la Art Ensemble of Chicago fueron realizados en 2006 por los músicos sobrevivientes de la formación original, a los que se sumaban jóvenes de la AACM.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com
Ilustración: Viktoria Martín – Blog: pinturas-viktoriamartin.blogspot.com