canneasucre-9652El vocalista, bajista y multiintrumentista africano Richard Bona llegará a la Argentina para presentar su último material discográfico, “Heritaje”, registrado este año junto al Mandekan Cubano.

La primera presentación será este domingo 16 de octubre en Córdaba (Quality Espacio) y luego viajará a Neuquén para tocar en el Teatro Español. Hará un impasse en territorio nacional el 18, cuando cruce la Cordillera de los Andes para hacer su show en Santiago de Chile.

Un día después estará otra vez en suelo argentino. El miércoles 19 de octubre llevará toda la fusión y el son cubano al Teatro Coliseo (Buenos Aires) en el marco de las Jazz Nights organizadas por la productora Ceroveinticinco. Por último, cerrará su gira en el Teatro Vorterix de Rosario (Santa Fe).

La palabra que mejor puede definir a Bona es “fusión”. Precisamente “Heritage” es una muestra de que los ritmos que conoció desde muy pequeño en su Camerún natal pueden conjugarse con cualquier otro con una facilidad asombrosa.

En este caso, la fusión lo llevó a experimentar con Osmany Paredes (piano), Luisito y Roberto Quintero (percusión), Rey David Alejandre (trombón), Dennis Hernández (trompeta) y Ludwing Afonso (batería), grandes exponentes de la música cubana en Nueva York.

La búsqueda del bajista comenzó en Minta, la ciudad que lo vio nacer. Allí comenzó a tocar el balafón a la temprana edad de 4 años. Su talento lo convirtió en una atracción de la iglesia donde participaba.

A los 11 años se trasladó a Douala en la costa camerunesa, donde descubrió que necesitaba sumar otros instrumentos a su repertorio. Con gran habilidad, incursionó en la práctica de flauta y guitarra. El bajo llegaría luego, tras escuchar un vinilo de Jaco Pastorious. El jazz había llegado a su vida.

Cuando cumplió 22 años partió hacia Europa, para instalarse en París (Francia). En la Ciudad de la Luz fue descubierto por Joe Zawinul. Por aquel entonces, sus estudios sobre el género sincopado había avanzado considerablemente.

Su participación en el álbum “We the People” del tecladista austríaco le abrió las puertas de la popularidad dentro del mundo del jazz. Apenas unos años después se mudó a Nueva York, donde realizó trabajos con otros grandes músicos como Chick Corea, Bobby McFerrin y Branford Marsalis.

Su interés por fusionar los ritmos lo llevó por diversos caminos, que se materializaron en discos grabados con artistas diversos como Pat Methany, Les Nubians, Regina Carter, Danilo Pérez y Luis Salinas.

Hoy los intereses de Bona pasan por coordinar sus habilidades y talentos junto a la música de La Habana, esa que llevan en la sangre los músicos del Mandekan Cubano, y que se conjuga en un espectáculo digno de ser visto.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com