La Rueda de la FortunaEsteban Sehinkman es uno de los músicos que, pese a su corta trayectoria, se posicionó como un referente dentro de la escena nacional de jazz gracias a su trabajo realizado con el Real Book Argentina.

Ese proyecto permitió difundir un cuerpo de composiciones de artistas mayoritariamente argentinos que se encontraban enrolados dentro de las vastas fronteras estilísticas locales.

No obstante, el camino que eligió para comandar sus propias agrupaciones va por la “tangente”. En efecto -a excepción de “La Espuma de los Días”-, los discos “Búfalo”, “El Sapo Argentino de Boca Ancha”, “Pájaro de Fuego” y el reciente “La Rueda de la Fortuna” proponen un trayecto alterno.

Eso no implica que haya abandonado el jazz. Por el contrario, en una entrevista concedida a Animales del Jazz, Sehinkman afirmó que el género sincopado le “encanta” y que su relación con esta música es “muy fluida”.

“En mi discoteca tengo más de 250 discos de jazz de todo tipo. Es la música con la cual me identifico, y la filosofía de vida que me resuena. Admiro profundamente a los grandes creadores del género por su personalidad, inteligencia práctica, perseverancia y convicción a la hora de transmitir sus ideas”, señaló.

Antes de la presentación oficial de su último material, Esteban también habló de “La Rueda de la Fortuna” y del trabajo que lleva adelante con Daniel “Pipi” Piazzolla (batería), Matías Méndez (bajo) y Nicolás Sorín (voz y sintetizador).

¿Cómo surgió el proyecto de “Pájaro de Fuego”?
El proyecto surge en 2008, convocado por mí. En ese momento empezamos a tocar en trío junto a Pipi Piazzolla y Mendez, y la formación era batería, bajo eléctrico y Rhodes. Con los años la sonoridad fue mutando, y nos orientamos hacia el jazz eléctrico, ya con mucha presencia de sintetizadores y efectos. Luego de grabar los dos primeros discos en trío (“El Sapo Argentino de Boca Ancha” y “Pájaro de Fuego”), se incorporó Sorín como el cuarto elemento estable. Con esa formación grabamos “La Rueda de la Fortuna”.

¿Por qué se eligió el nombre “Pájaro de Fuego”, que coincide con el nombre del álbum anterior?
Porque representa la música de la banda mejor de lo que lo hacía cuando el proyecto estaba bajo mi nombre solamente. El sonido del grupo tiene que ver con esa combustión y química que nace de los cuatro elementos, y el nombre “Pájaro de Fuego” nos permite focalizarnos mejor en la idea musical que queremos transmitir. Igualmente, para este estreno en Thelonious Club, vamos a contar con la presencia de Tomy Sainz (batería) y Sebastián Lans (guitarra) como invitados. “Pájaro de Fuego” va a ser un sexteto.

¿Cómo definiría “La Rueda de la Fortuna”?
Es un disco heterogéneo desde lo estilístico. Es catchy, experimental, groovero, psicodélico y melódico al mismo tiempo… Hay estados emocionales diferentes y creo que cada tema es un universo propio. La mayoría de los temas son instrumentales, salvo tres o cuatro tracks que tienen letras o intervenciones de nuestro cantante (Sorín). Esta muy bien grabado, hemos crecido en ese aspecto.

El disco está alejado del jazz más tradicional, ¿por qué el cambio?
Personalmente, creo que el único disco que hice que tiene una pata en algo del jazz tradicional es “La Espuma de los Días” (2004). Luego de esa experiencia, desde lo compositivo siempre anduve por las tangentes del jazz. Igualmente (y paradójicamente), al ser el jazz el género inclusivo por excelencia, puedo decir que hacemos jazz a nuestro estilo.

Las canciones que forman parte de “La Rueda de la Fortuna” sonarán el próximo 13 de diciembre en Thelonious Club (Jerónimo Salguero 1884). Sin dudas, una excelente manera de palpitar el fin del 2014.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com