Kenny GKenneth Bruce Gorelick, más conocido como Kenny G, publicó su decimocuarto álbum de estudio que se llamó “Brazilian Nights” y es un homenaje a la bossa nova.

“La bossa nova era algo que yo ya conocía y con lo que quería trabajar. Me gusta mucho como suena la bossa nova. Me gusta cómo algunos viejos maestros del jazz la tocaban y también me encanta cómo suena el saxo en medio de todo esto. Quería hacer frente a este desafío, realizar un disco de bossa nova”, indicó a euronews.com.

En su nuevo material, Kenny G incluyó tanto clásicos del género como “Corcovado” o “Garota de Ipanema”, como también nuevos temas tal como “Bossa Real” que escribió en especial para el disco.

“Tuve que escuchar a los clásicos del jazz. Es muy bueno para la técnica, practiqué muchísimo. Pero cuando me puse a escribir, simplemente cerré la puerta”, aseguró.

Del mundo del jazz a los negocios
Pero más allá del mundo de la música, Kenny fue uno de los pocas personas que, consciente de que su camino podía flaquear en algún momento, decidió invertir parte de sus ganancias por fuera de la industria musical.

Fue así que, se contactó en su Seattle natal con Howard Schultz, un hombre que deseaba abrir una cadena de cafeterías y necesitaba inversores para llevar adelante su sueño.

Kenny G vio algo en él y decidió apostar, aunque sin imaginar nunca que Starbucks se convertiría algún día en el gigante transnacional que hoy es, y que esas acciones experimentarían un crecimiento del 12.000%, según informó Personajes.tv.

Ese buen paso dentro del mundo de los negocios lo alentó a convertirse en un habitual comprador de acciones y títulos de empresas, hasta convertirse en un broker hecho y derecho.

Por eso, el saxofonista suele pasar sus mañanas ya no componiendo música, sino revisando los movimientos que sus inversiones en más de treinta empresas experimentan en la bolsa de comercio.

«La mayoría de la gente que está dentro de la industria musical ya no hace la misma cantidad de dinero que solía hacer años atrás», aseguró Kenny, que hoy toma su carrera artística más como un hobby que como una fuente de ingresos.