Eric+Dolphy+_Pocos fueron los músicos de jazz que se animaron a utilizar instrumentos de viento tan ajenos como el clarinete.

Sin embargo, Eric Dolphy lo hizo. Y no sólo eso, sino que a fuerza de tocar otros como el saxo alto y el flauta, logró ponerse a la vanguardia de todos sus colegas.

Y sólo le bastaron seis años de carrera profesional para romper con todas las estructuras.

Nació el 20 de junio de 1928 en la ciudad de Los Ángeles (California – Estados Unidos) y de niño se interesó mucho por la música. Tanto, que sus padres decidieron montarle un pequeño estudio en su patio.

Con sólo siete años ya había aprendido a tocar el clarinete y el oboe. En su adolescencia se cambió al saxo alto luego de escuchar a Charlie Parker.

Si bien sus primeras grabaciones llegarían entre 1948 y 1950, cuando forma parte de la banda de Roy Porter, su fama llega en 1958 cuando se une a la banda de Chico Hamilton.

El crecimiento que tuvo de allí en más fue magnífico: en los años sesenta se junta con el contrabajista Charles Mingus y graban varios discos que son magníficos, como el recordado “Mingus Mingus Mingus Mingus Mingus”.

Pero no sólo eso, sino que se atreve a trabajar con personajes tan disímiles como Ornette Coleman (donde tocando free jazz) y con Oliver Nelson (más cercano al bebop).

Otro de los grandes músicos con los que compartió escenario fue con John Coltrane.

Junto a Trane participó de las memorables noches de Village Vanguard en noviembre de 1961 que dieron vida a dos discos que registró el sello Impulse: Impressions y Live! at the Village Vanguard.

Además, fue una de las figuras salientes de la discográfica Prestige con la que grabó 13 álbumes. Aunque su obra cumbre, Out to Lunch!, llegó de la mano de Blue Note en 1964.

No obstante, surfeando en la cresta de la ola del éxito y con apenas 36 años de vida, abandona este mundo a causa de una diabetes. Fue la extraña Berlín la que se despidió de Dolphy el 29 de junio de 1964.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com