miles-davis_l¿Se imaginan un grupo armado con Jimi Hendrix, Paul McCartney y Miles Davis?

Claro, no es difícil pensarlo. Pero es un sueño difícil de lograr. Como si un joven al que le fascina el fútbol hubiese tomado las figuras más destacadas de los clubes del mundo y los juntase en un sólo equipo.

Sin embargo, esta formación podría haberse logrado.

Corría el año 1969 cuando Hendrix decidió grabar un disco con su amigo Davis y decidió enviarle un telegrama a McCartney para ver si le gustaría participar. Ya contaban con un baterista (Tony Williams) y estaban tratando de tentar al beatle para que se hiciera cargo del bajo.

La misiva tenía fecha del 22 de octubre y decía más o menos así: “Estamos grabando un LP juntos este fin de semana. ¿Qué tal si vienes a tocar el bajo? Llama a Alan Douglas”, para lo cual dejaba el número de teléfono y cerraba con la palabra “paz”.

El encargado de comunicar las malas noticias fue Peter Brown, un empleado del músico inglés, que se comunicó con Douglas para avisarle que Paul estaba de vacaciones en Escocia y que permanecería allí dos semanas.

Nunca más se volvió a hablar del tema. Y apenas once meses después, Hendrix fallecía por una sobredosis de somníferos. Los fanáticos del guitarrista conocían esta historia, pero la prueba se dio a conocer hace unos meses. Hoy el telegrama se puede ver en el Hard Rock Café de Praga.

Jimi y Miles, una amistad con historia
Miles Davis y Jimi Hendrix se conocieron por medio de una joven novia del trompetista, llamada Betty Mabry, que luego se convertiría en su esposa.

Fue durante el año 1968. Ambos tenían personalidades fuertes y contaban con un gran talento. Eso fue tal vez lo que los ayudó a fortalecer la amistad.

Algunas personas, como Dave Holland, aseguran que la relación permitió ver en la música de Davis la influencia de quien supo forjar una historia detrás de la guitarra eléctrica.

Incluso, muchas veces Miles hacía escuchar a sus músicas canciones de Hendrix para mostrarle cómo quería que suene sus instrumentos. Estamos hablando de una época en la que coqueteaba con el rock.

El aprecio que tenía Davis por Jimi era muy grande. Él mismo había reconocido que sufrió mucho en el funeral de Hendrix. Tanto, que decidió dejar de asistir a cualquier otra ceremonia de este tipo.

Sus recuerdos, no obstante, siempre giraron en torno a su música. Nunca olvidó lo que representó para el rock y para su propia forma de hacer jazz.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@gmail.com