El último material de la agrupación De Rooleros salió de los márgenes tradicionales de una grabación discográfica para trasladarse a un espacio donde convivieron y se desarrollaron diversos ramas del arte.

La pintura, la actuación y el documental se unieron a la música en “Templo Sucesivo” para darle forma a un proyecto audiovisual muy interesante y que también desembocó en el nacimiento de “Desde el Templo Sucesivo” (La Haya Records), el segundo álbum de la banda formada por Diego Rubinstein (batería), César El Id (bajo), Juan Gonella (guitarra) y Santiago Kurchan (saxo).

Con más de 20 artistas en escena (entre músicos, artistas plásticos, camarógrafos, grabadores de sonido y actores), en la sesión de aquel 10 de octubre de 2015 se puede encontrar un poco de todo, aunque, no obstante, sobresale la inmediatez y la creación en su máxima expresión que sólo puede dar la improvisación.

Tal como se puede vislumbrar en el video, los músicos coparon el centro del lugar para ejecutar cinco movimientos (“Torneo Apertura y Eliminatorias”, “Rúcula y Parmesano”, “Fondo de la Legua”, “Mis Chalupas” y “Groto”, al que se sumó una zapada donde figuraron los créditos) mientras los actores (Martín Sucari y Yazmina Cura) fueron dando vida a una obra teatral y los artistas (Laura Massoni, Alexia Cymbalista, Omar Darío Isse, Gastón Palópoli, Ana Bella García, Felipe Lorea, Carolina Alonso, Emiliano Meli y Carla Santilli) libraron sus pinturas al azar. Todo fue seguido de cerca por Nicolás Torregiani, Cristina Colmenarez y Nana Cascardo (que también fue la editora y se encargó de la postproducción del video) que captaron la escena desde diversos puntos de vista y fue grabado por Amadeo Álvares.

En una entrevista con Animales del Jazz, Gonella se encargó de contar un poco todo lo que no pudieron captar las cámaras. Desde la semilla que dio nacimiento al proyecto, el trabajo que hubo antes y después de la sesión, las expectativas y demás detalles.

¿Cómo surgió la idea de hacer este proyecto multiartístico?
– Hacía tiempo veníamos juntándonos con el grupo de artistas plásticos “En Línea Sucesiva”, compartiendo el rato y el arte en su taller de Villa Martelli, cultivando la creatividad y la amistad también. Musicalizamos varios talleres con modelos vivos y también ellos nos han acompañado en varios de nuestros shows, pintando o dibujando en vivo, en algunos casos proyectando sus manos sobre nosotros. Así también los hicimos con el performer Martín Sucari que nos acompaña desde los comienzos. Fruto de esta amistad y de las hermosas cosas que surgían en el cuartel de Villa Martelli -que terminamos bautizando como Templo Sucesivo- fue que con De Rooleros decidimos hacer un nuevo material que cristalice esta interacción, este feedback.

¿Qué tipo de desafío representó llevar adelante “Desde el Templo Sucesivo”?
– El primer desafío fue coordinar tanta gente en escena y en acción. El segundo fue ordenar y decorar el lugar pero sin que este pierda su personalidad. El tercero fue confiar en los profesionales para que interpreten y capten todo. “Caló Producciones”, con Nana Cascardo a la cabeza, se encargó de todo lo visual y el Sr. Amadeo Álvarez, del audio multipista. Ambos terminaron siendo también artistas en interacción. El cuarto desafío fue confiar en el fluir del momento. Hemos aprendido que hay que dejarle un margen.

Al momento de componer las canciones que formaron parte del disco, ¿sabían que iban a terminar formando parte de este multiespectáculo?
– Sí, lo sabíamos. De hecho, las canciones fueron compuestas especialmente para la ocasión; pensamos en cinco movimientos que se sucedían de la siguiente forma: una introducción, un tema groovero, una balada, un tema esquizoide, un tema que dé cierre. Esto lo sorteamos entre nosotros con el fin de que cada integrante componga un movimiento. Cuando ya estuvieron todos compuestos, ensayados y ensamblados, los maqueteamos y se los pasamos a los pintores y actores para que diseñen algo sobre ello. A esto se le sumó un sexto movimiento que fue una improvisación colectiva, el track llamado “Zp de Créditos”, que usamos para los créditos del video.

¿Los temas fueron captados en una sola toma? ¿O tuvieron la posibilidad de trabajar el sonido una vez que finalizó el show?
– De cada tema se hicieron dos o tres tomas necesarias para ir ablandando; lo curioso es que resultaron totalmente distintas, cada una con su belleza. Creo que en general se eligió la última. Esto exceptuando la “Zp de Créditos” que fue única. Los temas fueron compuestos desde junio – julio del 2015 y la sesión fue en octubre. Llegamos algo apretados.

Al ser algo tan espontáneo, ¿cómo manejaron los nervios y las ansiedades al momento de tocar?
– Sinceramente, no fue algo muy sencillo, tuvimos mucha demanda energética que implicó coordinar todo el movimiento hasta la locación de la filmación, la limpieza, la puesta en escena, conseguir toda la decoración y demás cosas necesarias. En todo esto claramente contamos con la colaboración de todos, en especial Laura Masoni, dueña de casa que trabajó incansablemente. Pero lo cierto es que al momento de tocar estábamos algo movilizados. Se nos fue haciendo suave a lo largo de la sesión. Esto excluyendo a Santiago Kurchan, nuestro saxofonista que no padece nervios, en él solo habita la templanza.

Tal vez fue por eso que Kurchan inició la obra con un solo de saxo que soportó una lluvia de burbujas que expulsaron sus compañeros de orquesta. En lo que hace a lo musical, De Rooleros volvió a extender el jazz a otros matices. O, tal como ellos lo definieron, pusieron el jazz groove con dejos rockeros en acción para crear los cinco temas que dieron vida al proyecto artístico.

En cuanto a la sesión conjunta, ¿hubo ensayos previos?
Hubo un ensayo general donde cada uno expuso su idea, también donde pudieron visualizar los técnicos su tarea. Por más de que pintores y actores ya conocían el material, el lenguaje de la improvisación estuvo siempre presente, y esa fue la idea inicial, sorprendernos y dejarnos afectar.

Lo malo de la espontaneidad del trabajo fue que sólo quienes estuvieron allí pudieron apreciar en su máximo esplendor esta arriesgada e interesante puesta en escena. Lo bueno es que aquellos que quieran escuchar a De Rooleros presentando “Desde el Templo Sucesivo”, podrán hacerlo desde las 21 horas del próximo sábado 6 de agosto en Mediterránea Café Teatro (Tucumán 3378, CABA). Una excelente oportunidad para sentir el arte en su máxima expresión.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com