Es verdaderamente difícil encontrar un dúo de jazz que esté formado por un piano y un trombón. No obstante, Tatiana Castro Mejía y Francisco Salgado iniciaron en el 2013 un proyecto que une estos dos instrumentos en una excelente mezcla de sonidos.

La pianista colombiana Castro Mejía inició sus estudios en su país natal, donde obtuvo el título de “Maestra en Música con Énfasis en Jazz” en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Fue en esa ciudad donde comenzó su carrera profesional.

Su llegada a Buenos Aires fue gracias a una beca de estudios que le otorgó la Escuela de Música Fernando Sor de Bogotá y la Escuela de Música Contemporánea de Buenos Aires, cuyo docente era el pianista Ernesto Jodos.

Con un pie en Buenos Aires y otro en Bogotá, Castro Mejía formó parte de varias agrupaciones y durante ese camino -que se inició por el 2001- fue que se cruzó con el armoniquista y trombonista Salgado, con quien compartió algunos proyectos previos a formar el dúo.

Al menos así lo explicó la pianista en una entrevista con Animales del Jazz, en la que afirmó que “después de mucho tiempo de tocar juntos en otras formaciones, nace casi de manera espontánea la necesidad y el deseo de trabajar en dúo. Esto debió ser, más o menos, a mediados del 2013”.

Francisco es un músico con un domino de ambos instrumentos y una gran personalidad que lo hace líder en otros dos proyectos: “Underground Mafia” y “Salgado & Asociados”, con quienes formó parte del Festival de Jazz de Buenos Aires en las ediciones 2013 y 2014, respectivamente.

El deseo era el de buscar una sonoridad conjunta en una formación bastante cristalina, como lo es el dúo. “A partir de ahí, empezamos una investigación sonora entre los dos, que pasaba por transitar diferentes maneras de interactuar, donde la improvisación es un elemento esencial”, explicó Castro Mejía.

Y continuó: “Una búsqueda particular desde la tímbrica (singularidad de cada instrumento – intérprete), el registro y los diferentes roles que cada uno puede cumplir, transitando desde lo tradicional hasta nuevas propuestas”.

Juntos decidieron llevar adelante en 2014 un homenaje a Thelonious Monk, un músico que, según explicó Tatiana, “a los dos nos conmueve”. El resultado: “Ugly Beauty”, un disco que fue grabado de manera independiente y que contiene cinco de las canciones del pianista norteamericano.

La pianista explicó que hubo un poco de azar a la hora de elegir cada uno de los temas que forman parte del álbum. Los elegidos fueron “Think of One”, “Monk’s Mood”, “Jackie-ing”, “Misterioso” y la canción que le dio nombre al material.

“Todo el repertorio de Monk es maravilloso. Pero si hay que buscar algún parámetro de elección, tal vez buscamos contraste entre los temas, para generar búsquedas diferentes”, especificó Castro Mejía.

Pese a que tan sólo fueron dos, Tatiana y Francisco lograron que todas las canciones de “Ugly Beauty” fluyan de manera continua. No existen casi silencios, sino los necesarios para que Thelonious estuviera presente, bailando alrededor de los músicos.

Castro Mejía convirtió en un juego de niños el desafío que puede representar para un pianista interpretar a Monk. La forma en la que toca cada uno de los temas del disco es sencillamente sobresaliente.

Hay que rescatar la elección de la armónica melódica para “Monk’s Mood”, que fue muy acertada, ya que le aporta a la canción un sonido brillante que forma un contraste perfecto con la tristeza de la balada.

El camino del dúo quedó definitivamente marcado por Thelonious Monk, aunque el recorrido que transitarán luego del álbum que rinde tributo al pianista norteamericano tal vez lo lleve por otros lados.

“Después de ‘Ugly Beauty’, además de seguir tocando Monk, empezó una exploración desde la composición, así que probablemente, nuestro siguiente trabajo tome esa dirección”, concluyó Tatiana.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com