Bruno Delucchi Grupo en IONEl pianista Bruno Delucchi estaba bloqueado. Tenía el síndrome de la hoja en blanco (o mejor dicho, de la partitura en blanco) y decidió acudir a un especialista para ver si lograba avanzar luego de algunos proyectos frustrados.

Curiosamente, su psicólogo le dijo algo que también le había dicho su profesor Guillermo Klein: “Vos tenés que sentarte una hora por día a escribir, no importa qué, sólo escribí”.

Decidió dejar de lado sus temores y llamó a un grupo de músicos para empezar a trabajar en algo. Llegaba su segunda hija y sabía que no tenía tiempo que perder, ya que las noches volverían a ser más cortas.

Apenas unas semanas antes de la primera reunión con Sergio Wagner (trompeta), Christian Terán (saxo tenor), Diego Goldszein (contrabajo) y Tomás Babjaczuk (batería) encontró el camino y preparó entre cuatro o cinco canciones.

Así fue como nació “Evidentemente la Nube”, el primer álbum de Bruno Delucchi Grupo, que tuvo su presentación oficial el pasado miércoles (5 de noviembre) en Thelonious Club.

Con la columna vertebral armada, el resto fue más fácil. Casi un año después de las primeras reuniones y varios espectáculos de ruedo en el medio hicieron las cosas más fáciles.

Tanto, que sólo le bastaron dos días en los Estudios ION para cerrar el material. En efecto, tal lo explicó Delucchi en una conversación con Animales del Jazz, el 7 de agosto grabaron todos los temas y el 8 apenas hicieron unos registros extras “por las dudas”.

A la hora de definir “Evidentemente la Nube” (nombre al que llegó jugando con un libro, abriendo páginas al azar hasta que leyó esa frase y le pareció ideal), el pianista señaló que se trata de “un disco con mucha energía”, donde sobresale la “música personal, en una búsqueda de lograr un lenguaje propio”.

“Tiene mixturas de mi aprendizaje y mis vivencias, así también como de los músicos que la tocan: un baterista muy preciso y virtuoso, un gran improvisador de la trompeta, un saxofonista muy personal y un bajista muy estable y sólido”, indicó.

El álbum también tiene un poco de la lucha que él libro sobre sí mismo para vencer la partitura en blanco. Esa que lleva por herencia. Ocurre que Bruno fue el nieto del intelectual anarquista Jacobo Maguid (conocido también como Macizo).

Eso explica que en las dos primeras canciones se pueda escuchar fragmentos de un reportaje que le hicieron a su abuelo y que formaron parte del documental “Anarquistas I, Hijos del Pueblo”, realizado por el director Leonardo Fernández en 2003.

Si bien a Delucchi no le gusta ser etiquetado en algún género en particular, no puede negarse que parte de la formación de la banda tiene una relación muy cercana con el jazz.

Aunque también es palpable el acercamiento con el rock, la música de cámara, el
latinoamericano y la improvisación, a los que les añade muchos arreglos y métricas rítmicas variadas.

Es un disco que no sólo llama desde el arte de tapa, realizado por el pintor y músico costarricense Luciano Goizueta, sino que mantiene una continuidad al momento de ser oído. Y, al ser escuchado por primera vez, invita a repetir la experiencia una y otra vez.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com