Bocha SavastanoNo es difícil imaginar a Oscar Savastano llegando a la UTN, parándose frente a sus alumnos para comenzar su clase sobre Proyectos Viales y Estructuras de Hormigón. Flaco, alto, con su voz firme y grave ante jóvenes que probablemente desconocen sus verdaderas pasiones: la radio, el jazz y el blues.

Es que, cuando se pone los lentes ahumados redondos (como los de John Lennon), se convierte en el “Bocha” para un grupo cada vez más creciente de oyentes, que esperan a que lleguen las 20 horas (de lunes a viernes) o las 22 horas (si se trata de un domingo) para escuchar Body & Soul.

A mediados de 2011 empezó la cosa. Luis Garibotti -el director de contenidos de la radio de la Universidad de Belgrano (90.9 mhz)- estaba buscando a alguien para hacer un programa sobre jazz y José Fernández Quintela, amigo de Savastano, lo llamó desde Mar del Plata para contarle que lo había nominado para ocupar el puesto.

El nombre del programa surgió espontáneamente. “No hubo mucho tiempo de pensarlo”, dijo en una breve entrevista a Animales del Jazz, para agregar: “No sé porqué me vino a la cabeza la canción Body & Soul. Luego pensando en que es un gran standard, el solo de Coleman Hawkins de 1939, la música como alimento para el alma… así que quedó ese nombre”.

Y a continuación contó una anécdota peculiar. “A los años alguien vino y me dijo: ‘pero que ingenioso, las dos palabras empiezan como tu nombre’… y la verdad es que nunca se me hubiera ocurrido desde ese lado”, señaló.

Ahora, detrás del micrófono de la radio, Savastano lleva adelante un programa donde hace un breve repaso de todos los géneros y épocas de los géneros musicales que le encantan. Y este domingo desde las 22 horas, tendrá el honor de comandar su emisión número 1.000. Algo que no se esperaba en absoluto antes del primer programa.

“Arrancar algo contracultural en una radio de aire en Buenos Aires es como escalar el Aconcagua con ojotas, lo más probable es que te vengas en banda”, dijo Savastano. Ocurre que, para él, “colocar esta música en horario central todos los días aunque sea un rato y mantenerse nunca fue posible”.

Sin embargo, la vida a veces puede sorprender. “La realidad de hoy es un milagro y los que lo han producido son los oyentes, con su apoyo y sus pedidos de mayor duración al espacio. Los oyentes se ganaron la edición especial de todos los domingos que ya es clásico”, explicó.

Cuando empezó a hacer radio (a principios de 2011, en un programa que se llamaba Música de Negros) tampoco debió imaginar que recibiría el Premio Nacional Faro de Oro 2013, otorgado en la ciudad de Mar del Plata en la categoría Música de Jazz.

Pero es así, las cosas a veces pueden salir muy bien. Sobre todo, cuando el esfuerzo y la dedicación están al servicio de un programa de radio como Body & Soul. Eso, pese a que a veces quisiera dedicar más tiempo para mejorar los contenidos.

“Algunos saben que tengo tres trabajos -además de la radio-, por lo que hacer esto es tratar de dejar algo distinto en la rutina diaria de todos los que nos acompañan diariamente, poniendo todo lo que uno tiene a su alcance para tratar de hacer algo digno”, sostuvo y afirmó: “La gente que escucha programas como el mío son personas con el oído formado y exigentes, con lo cual hay que laburar bastante para tratar de no defraudar”.

“Se hace difícil a veces, no se duerme para preparar cada programa. Yo no cobro por esto, todos los que difundimos jazz no vemos un mango nunca, entre todos ayudamos a mantener la llama encendida”, se sinceró.

Ahora tiene tanto material para el domingo, que aún no sabe cómo va a hacer para que entre en la hora que posee. “No sabemos a que hora vamos a terminar, pero vamos a pasar a todos los músicos que programamos”.

Y si bien aclaró que “ésta es la música de la sorpresa y quiero que también sorprenda la programación”, adelantó que sonarán John Abercrombie Quartet, John McLaughlin & The 4th Dimension, Bill Evans Trio, John Coltrane Quartet, Luis Alberto Spinetta y Ernesto Jodos Trio. Y mucho más.

Aunque siempre reme contra la marea, sus estudios en estructuras de hormigón le permitieron construir una base lo suficientemente sólida como para soportar varios festejos más y trazar un firme sendero hacia otros miles de programas. Por eso le decimos al Bocha, ¡Salud!.

Gonzalo Chicote
animalesdeljazz@hotmail.com