El pasado lunes 9 de octubre falleció el saxofonista, director y compositor Jorge Anders, un emblema del swing en la Argentina y dueño de una envidiable trayectoria tanto en el país como en Estados Unidos.

Anders era uno de los grandes músicos que tenía la escena de jazz de la Ciudad de Buenos Aires y llevaba adelante una de las pocas big bands que rememoraba los grandes éxitos de Count Basie y Duke Ellington.

Su camino dentro del jazz comenzó con el clarinete. Con apenas 16 años ya lideraba una orquesta que reproducía éxitos de Benny Goodman. A los 18, de la mano de Filolette Martorella, estuvo a punto de ingresar al Teatro Colón, como miembro estable. Sin embargo, su deseo se escribió con swing.

El servicio militar hizo que descubriera otro instrumento: el saxofón. A partir de ahí, fueron inseparables y, para su primer trabajo profesional en el Club Mogador, ya estaba definido su rumbo con el bronce.

Su primera grabación como líder de grupo fue en 1965, cuando registró “Jazz en Embassy”. En 1971 grabó “Jorge Anders y su orquesta” y formó parte -junto a Jorge González, Santiago Giacobbe, Carlos Lapouble y Gustavo Bergalli- del recordado álbum “Quinteplus”.

Antes de partir a los Estados Unidos, formó un cuarteto muy particular ya que tenía en el piano a otro de los grandes músicos de la escena jazzística local: Jorge Navarro. “Como tiene que ser” fue el título del material que dejó esa unión.

En 1979 partió hacia Nueva York con un sólo objetivo: lograr triunfar en el corazón del jazz. Y vaya si lo logró. Apenas un tiempo después de su arribo y sin saber siquiera el idioma, fue elegido para dirigir la orquesta de Duke Ellington.

En Estados Unidos no sólo grabó más de diez discos -con orquesta y cuarteto-, sino que también conoció a quien fue su pareja, Maryanne Murray, con quien registró “In the Neighborhood” en 2009.

Desde su regreso a la Argentina, Anders estuvo al frente de su propia big band, que se presentaba con frecuencia en Notorious y con la que lanzó “Going Home” (Acqua Records) en 2015. Con su partida, el jazz se quedó sin un Maestro.

Gonzalo Chicote